
En nuestro día a día estamos hartos a poner nombres a las
cosas, y uno de los nombres que ponemos a los programas que se emiten en
televisión es el de “telebasura”, este término lo utilizamos para definir una
forma de hacer televisión caracterizada por la utilización del morbo, el
sensacionalismo y el escándalo entre otras como estrategias de atracción de la
audiencia.
Uno de los programas que actualmente se considera
“telebasura” es Sálvame diario programa emitido por Telecinco en la franja
horaria comprendida entre las cuatro de la tarde y las ocho horas.
Sálvame es considerado un programa telebasura entre otras
cosas por la dinámica y la metodología
que lleva a cabo, es un programa en el que intentan dar noticias de gente que
pertenece al mundo del famoseo, pero solo se quedan en el intento.
La metodología de este programa es muy clara y muy sencilla
consiste básicamente en hablar de la vida de los demás, pero no solo de la
gente famosa como he dicho antes sino hablar de las vidas privadas de los que
trabajan en dicho programa. Ya que la mayor parte del tiempo se la pasan
hablando de las vidas de los que trabajan en este.
Por supuesto que esto tiene una doble visión ya que si la
metodología se ha basado en hablar de las vidas privadas de los miembros que
componen dicho programa puede ser porque la audiencia aumenta considerablemente
cada vez que se hable de la vida de estos, por eso quizá para mantenerse en lo
más alto sea necesario esto. Ya que la otra visión debería ser la que se
corresponde con una metodología tradicional al hablar de un programa de
corazón.
Por eso Sálvame, es un programa totalmente diferente a otros
programas de corazón, ha hecho una manera de ver y entender la televisión
diferente ya que trabajan en base a los gustos de la gente, si cada vez que hay
un enfrentamiento entre alguno de los colaboradores sube la audiencia, los días
que no tengan ningún contenido interesante ellos mismos fuerzan ese
enfrentamiento, por lo tanto, “ellos se
lo guisan ellos se lo comen”.
Por supuesto que este tipo de programas degrada el nivel
educativo ya que en ellos solo se observan enfrentamientos, palabras
malsonantes, faltas de respuesta y educación etc.
El intentar que los niños no tomen ejemplo de estas cosas, se
puede solucionar con la colaboración de los padres ya que son estos los que
deben controlar a sus hijos, o mejor dicho los que deben controlar los
programas que ven o dejan de ver en este medio de comunicación, lo que pasa que
los niños no tienen la culpa de que estos programas se emitan en franjas
horarios infantiles, es decir, no tienen la culpa de que estos programas sean
televisados en el rato en el cual los niños pueden estar viendo otro tipo de
programas que les sirva para desarrollar su aprendizaje.
Por lo tanto considero que este tipo de programas, en
concreto el Sálvame debería de ser emitido en una franja horaria diferente a la
actual, ya que como he dicho en el párrafo anterior se emite durante unas horas
en las cuales los niños suelen estar sentados frente al televisor. En cambio si
se emitiera en una franja horaria mucho más tarde creo que este problema no
existiría, aunque probablemente existiría otro, pero pienso que la solución más
adecuada es esa ya que al emitir el programa más tarde el problema que
tratábamos antes no existiría ya que los niños llegando una cierta hora no
suelen ver en ningún caso la tele.
En mi opinión creo que esta sería la solución más adecuada ya
que quitarlo del todo me parecería una postura bastante drástica, el programa
por supuesto aporta un número mayor de cosas negativas que positivas, pero creo
que una de las cosas positivas que aporta y que es la clave de su éxito es el
entretenimiento que ofrece a cierto grupo de personas que por diferentes
motivos personales, el tiempo que están viendo este programa están en parte
evadidos de aquel problema que tanto les afecta o les preocupa.
Respecto a si la audiencia tiene o no la culpa de que se
emitan este tipo de programas por supuesto que sí, ya que si no tuviera
audiencia el programa no seguiría siendo emitido.
Así, que desde aquí, hago un llamamiento para que entre todos
intentamos forzar la aparición de más programas que potencien la educación,
pero no solo para los niños sino también para los adultos.
Para finalizar os facilito la entrada a dos páginas
interesantes que acercan más al concepto de “telebasura” y como este ha
influido en la educación de los niños.
Soy Rocío.
ResponderEliminarEl artículo me ha parecido bastante interesante y cargado de razón, sin embargo, discrepo en algunos aspectos.
Considerando que actualmente existe una gran oferta de canales de televisión y como bien menciona el texto este tipo de programas “telebasura” más concretamente sálvame se sustenta gracias a la audiencia que genera, no creo que la solución más adecuada fuese cambiar el horario de programación puesto que saldrían perdiendo tanto la industria televisiva como los espectadores que disfrutan de este espacio cada tarde.
La solución pues, vendría dada por la responsabilidad de dichos progenitores que como dice el escrito son estos quienes tienen el control de sus hijos. Este control podría ejercerse de manera eficiente estableciendo horarios de visualización, eligiendo los programas más adecuados para su formación, pues hablábamos de la gran variedad de canales que encontramos en la actualidad, e incluso llegando a eliminar aquellos cuya programación consideramos del todo innecesaria. Una manera sencilla y adecuada de solucionar tal situación sin causar efectos colaterales.
Dicho esto, me uno al llamamiento de conseguir una televisión de calidad con una gran variedad de programas que fomenten el desarrollo educativo. Hacerlos más entretenidos y didácticos sería una de las maneras de atraer a los telespectadores.